Cómo sacar buenas fotos de tu propiedad para vender más rápido
Luz, orden, ángulos y qué fotos no pueden faltar, con un celular y sin gastar nada.
Por Eugenio Nielsen · 4 min de lectura
La foto es lo primero que ve un comprador y, muchas veces, lo único que decide si hace clic en tu aviso o sigue de largo. No hace falta una cámara profesional: con un celular actual, buena luz y un poco de orden se consiguen fotos que venden.
Prepará la propiedad antes de sacar
Cinco minutos de preparación valen más que cualquier edición posterior.
Ordená y despejá. Guardá lo que sobra: objetos personales, ropa, papeles sobre las mesadas, cosas sobre la heladera. Una habitación con menos objetos se ve más grande.
Limpiá. Vidrios, espejos, pisos, baños. Las fotos muestran la suciedad más de lo que la ves a simple vista.
Hacé las camas y acomodá los almohadones. Un dormitorio con la cama hecha transmite cuidado.
Sacá lo que distrae. Cestos de basura a la vista, cables sueltos, productos de limpieza, la ropa colgada del baño.
Que estén las luces en orden. Cambiá lamparitas quemadas y que todas den una luz del mismo tono.
La luz es todo
Sacá de día, y si podés, cuando entra sol sin que pegue directo en la cámara: mañana o media tarde según la orientación.
Abrí todas las cortinas y persianas. Prendé también las luces del ambiente: mezcla luz natural y artificial para evitar sombras duras.
Evitá el flash. Aplana todo y genera reflejos.
No saques de noche, salvo que sea una foto específica de la ciudad o de la vista.
Cómo sostener el celular
Algunas reglas simples hacen que las fotos se vean profesionales.
Horizontales, no verticales. Salvo que el portal te pida otra cosa, las fotos apaisadas llenan mejor la pantalla.
A la altura del pecho, derecho. No sacar desde arriba ni desde abajo. Si las líneas verticales de las paredes se ven inclinadas, volvé a sacarla.
Desde la esquina del ambiente. Parar en una esquina y fotografiar hacia la esquina opuesta muestra más espacio.
Limpiá la lente con un paño antes de empezar. Es el error más común y se arregla en dos segundos.
Si el celular tiene modo gran angular, usalo con moderación: agranda los ambientes pero deforma los bordes y puede generar expectativas que la visita no cumple.
Una foto que hace ver el living el doble de grande consigue clics, pero también visitas decepcionadas. Mostrá la propiedad como es: la confianza vende mejor que el truco.
Qué fotos no pueden faltar
Pensá en las preguntas del comprador y respondelas con imágenes.
- La fachada o el frente del edificio. Da una idea del entorno y del estado de conservación.
- El living o ambiente principal, desde la entrada.
- La cocina, completa, y una de detalle de la mesada y los artefactos.
- Cada dormitorio.
- Los baños. Son un punto de decisión: no los escondas.
- El balcón, terraza o patio, y la vista si es buena.
- Los espacios comunes del edificio si son un atractivo: SUM, parrilla, pileta, terraza.
- La cochera, si tiene.
- El plano, si lo tenés. Muchos compradores lo piden.
En el formulario de publicación podés subir el plano por separado y ordenar las fotos: la primera es la portada, así que elegí la mejor.
La primera foto decide el clic. Tiene que ser:
- el mejor ambiente o la mejor vista;
- bien iluminada y sin gente;
- representativa: que no sea una foto que después no se parezca al resto.
Probá cuál funciona mejor: si la propiedad lleva semanas sin consultas, cambiar la portada es lo primero que conviene probar.
- Fotos oscuras, movidas o desenfocadas.
- Filtros y retoques fuertes. Cambian los colores y generan desconfianza.
- Fotos con personas, mascotas o fotos de la familia a la vista.
- Imágenes de internet o de otra propiedad. Además de poco serio, es engañoso.
- Pocas fotos. Un aviso con tres imágenes parece que esconde algo.
Las fotos suficientes para recorrer la propiedad como si estuvieras adentro: en general, entre diez y veinte. Menos de eso deja dudas; mucho más cansa, salvo que cada una aporte algo distinto.
- Ordená, limpiá y despejá antes de empezar.
- Sacá de día, con cortinas abiertas y luces encendidas.
- Fotos horizontales, derechas, desde las esquinas.
- Cubrí todos los ambientes y elegí bien la portada.
- Mostrá la propiedad como es.
Cuando tengas las fotos, publicá tu propiedad y compará cómo responde el aviso. Si necesitás un punto de partida para el precio, probá el tasador.
